Se sentó triste en una silla de su casa a ver como caía la obscuridad en aquella vieja sala. Tomó vino espumoso y blanco en un ordinario vaso de vidrio. Enfundada en su pijama se dedicó a pensar:
Ahora resultaba que las letras de sus textos no serían más para ella. Tendrían supuso, un mejor destino. May be un amigo que nunca fue por completo de él, pero que bien hubiera funcionado el binomio.
Uno que quizá estaba tan cerca, que meses atrás parecía quemarse con todo el barullo que a su alma le ocurría.
La mujer a la que se le habían ocurrido estas ligerezas, miró recelosa a su alrededor. Tenía miedo que alguien más hubiera escuchado sus pensamientos, más aún que alguien se los atribuyera.
REY
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