Lo he visto noche a noche jugarse su última suerte en una sola tirada. Con una carta a la que apuesta su resto y con ello empeña su vida. Lo he visto en un laberinto en donde juega, se esconde y raras veces sale victorioso.
Lo he visto ganar y perder, todo en un mismo instante sin importarle las circunstancias. Se mezcla con la ráfaga de los sentidos, los usa todos; sus manos, su vista, su oído, su sabor.
Algunas veces mira, otra prefiere evitar cualquier contacto. Su intuición lo guía.
No puedo dejarlo perder. Hoy no, aunque con ello, se me vaya la vida entera.
REY
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario